No sólo el día de San Valentín, todos y cada uno de los veintinueve días de Febrero dedícalos al amor en todas sus formas y con todas sus caras.
SAN VALENTÍN.
Su origen se remonta al siglo III cuando el párroco aún en contra de las leyes romanas que prohibían el catolicismo, casó en secreto a incontables parejas, de allí su fama y la celebración que tanta ilusión y angustia nos da año con año.
Si ya tienes una pareja y quieres estrechar los lazos aprovechando la energía del amor que se da cerca de la celebración de San Valentín te recomiendo este ritual:
Necesitas:
♥ Pétalos secos de flores que él te haya regalado.
♥ Una raja de canela.
♥ Un papelito y tinta roja.
♥ Un corazón de tela para rellenar (aprox. 15 a 20 centímetros, unas ocho pulgadas).
♥ Hilo rojo.
Con los pétalos secos de las flores vas a rellenar un corazón de tela roja que tú misma hayas fabricado. Dentro pondrás un papelito con los nombres de los dos, entrecruzados, escritos con tinta roja y también una raja de canela. Cóselo muy bien con hilo rojo y mientras lo preparas piensa en la relación armoniosa y llena de amor que deseas. Decora el corazón tanto como tú quieras, puedes bordarlo con las iniciales de ambos o ponerle encaje.
El corazón deberá estar siempre en tu cama, ya sea que lo cuelgues de la cabecera o si vives con tu pareja y no lo quieres tener a la vista, debajo de tu colchón. Este es tu amuleto de amor, elaborado con las flores que por amor él te regaló y con toda la energía que tú le has depositado.
CUPIDO.
Cuando buscamos un símbolo del amor solemos pensar en un niño armado con arco y flechas. Esa imagen corresponde a Cupido, el dios del amor en la mitología romana.
Sus flechas representan el deseo y las emociones amorosas: cuando Cupido hiere a alguien con ellas -sea dios o mortal- lo condena a enamorarse profundamente.
También conocido como Eros en la mitología griega, este niño fue hijo de Venus (Afrodita para los griegos), diosa del deseo, la belleza y la fertilidad.
Según el mito, pasados los años Cupido seguía pareciendo un niño, así que Venus fue a consultar al oráculo y éste le dijo que el amor no puede crecer sin la pasión; fue hasta que nació Anteros, el dios de la pasión, cuando Cupido creció hasta convertirse en un apuesto joven; pero cuando se separaban, el dios del amor volvía a su forma infantil y seguía con sus travesuras.
Ritual:
♥ Un papel con el nombre de la persona amada o la descripción de lo que uno busca en ella.
♥ Una campanita.
♥ Una vela rosa.
♥ La imagen de Cupido.
Se coloca el papel bajo la veladora de forma que lo escrito quede hacia arriba, se enciende la veladora y se suena la campana llamando al amor. Se deja consumir. Los restos se desechan y la campanita se suena diariamente antes de la salir a la calle. Ahora te toca poner atención, pues el ser que estás buscando puede estar en cualquier lugar.
|